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ITS Ureaplasma: Qué es, Síntomas, Diagnóstico y Tratamiento

Aunque a menudo pasa desapercibida, la infección por Ureaplasma puede provocar complicaciones significativas si no se diagnostica y trata adecuadamente.

ITS Ureaplasma Que es, Sintomas, Diagnostico y Tratamiento

¿Qué es el Ureaplasma?

Ureaplasma es un género de bacterias perteneciente a la familia Mycoplasmataceae, conocidas por su pequeño tamaño y por carecer de pared celular, lo que las hace únicas en comparación con otros tipos de bacterias. Esta característica las hace particularmente resistentes a muchos antibióticos comunes que atacan las paredes celulares. Este género de bacterias es parte de la microbiota habitual del tracto genital tanto de hombres como mujeres; sin embargo, pueden causar enfermedad si se desequilibra su presencia.

Existen diversas especies dentro del género Ureaplasma, pero las más comunes en infecciones humanas son Ureaplasma urealyticum y Ureaplasma parvum. Estas bacterias se transmiten principalmente a través del contacto sexual, pero también pueden transmitirse de madre a hijo durante el parto. Su presencia es relativamente común en la población, aunque esto no siempre indica la presencia de una enfermedad, ya que en muchas personas estas bacterias coexisten sin causar síntomas.

Cómo se contagia

Las infecciones por Ureaplasma ocurren cuando hay un aumento anormal en la cantidad de estas bacterias en el tracto urogenital, produciendo un desequlibrio denominado disbiosis. Este desequilibrio puede ser debidoa varios factores, que incluyen:

  • Contacto Sexual: El Ureaplasma se transmite principalmente a través del contacto sexual, incluyendo vaginal, oral y anal. Es importante destacar que puede ser transmitido incluso cuando no hay síntomas evidentes en la pareja portadora.
  • Alteraciones en la Flora Microbiana: El uso de antibióticos para tratar otras infecciones puede alterar la flora normal del cuerpo, incluyendo la del tracto urogenital, lo que permite al Ureaplasma multiplicarse más allá de sus niveles normales.
  • Sistema Inmunológico Debilitado: Las personas con un sistema inmunitario comprometido, ya sea por enfermedades como el VIH, el uso de medicamentos inmunosupresores o enfermedades crónicas, pueden ser más susceptibles a las infecciones por Ureaplasma.
  • Higiene Personal Inadecuada: La falta de higiene adecuada, especialmente en el área genital, puede aumentar el riesgo de infecciones, incluyendo aquellas causadas por Ureaplasma.

La presencia de Ureaplasma es común y puede ser parte de la microbiota normal, ciertas efermedades pueden hacer que estas bacterias se conviertan en patógenos oportunistas, llevando a síntomas y posibles complicaciones.

Síntomas de la Infección por Ureaplasma

Las infecciones por Ureaplasma pueden ser asintomáticas en muchos casos, lo que significa que muchas personas infectadas no presentan síntomas evidentes. Sin embargo, cuando los síntomas se manifiestan, pueden variar dependiendo del género y de la gravedad de la infección. Los síntomas más comunes incluyen:

  • En Mujeres:
    • Dolor o ardor al orinar.
    • Secreción vaginal inusual.
    • Dolor durante las relaciones sexuales.
    • Dolor pélvico.
    • En casos más graves, puede contribuir a complicaciones como la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP), que puede afectar la fertilidad.
  • En Hombres:
    • Uretritis, que se manifiesta como dolor al orinar.
    • Secreciones del pene.
    • Dolor o hinchazón testicular en casos menos comunes.

Además de estos síntomas específicos de género, el Ureaplasma puede estar asociado con complicaciones en embarazos, como partos prematuros y bajo peso al nacer. También se ha observado que puede afectar a recién nacidos, donde puede causar meningitis y sepsis, aunque estos casos son raros.

Dado que estos síntomas pueden ser comunes a otras infecciones urogenitales, es importante realizar un diagnóstico adecuado para confirmar la presencia de Ureaplasma y descartar otras condiciones.

Diagnóstico de la Infección por Ureaplasma

El diagnóstico de las infecciones por Ureaplasma puede ser complicado debido a que estas bacterias son comunes en la microbiota genital normal y no siempre causan síntomas. Para identificar correctamente la presencia de una infección activa y diferenciarla de otras condiciones con síntomas similares, se utilizan varias técnicas:

  • Análisis de Muestra Urogenital: Es el método más habitual – pero no el más preciso – para detectar Ureaplasma. Se recoge una muestra de orina o secreciones del área genital y se analiza en el laboratorio. Estas muestras pueden ser examinadas bajo microscopio, aunque más frecuentemente se utilizan cultivos o pruebas de reacción en cadena de la polimerasa (PCR) para detectar el ADN de la bacteria.
  • Pruebas de ITS: Estas son altamente sensibles y específicas, y pueden identificar la presencia de Ureaplasma rápidamente. La PCR es útil para diferenciar entre las distintas especies de Ureaplasma, lo cual es importante para el tratamiento efectivo.
  • Cultivo Bacteriano: Aunque es menos común debido a su mayor duración y complejidad, el cultivo permite crecer la bacteria en un medio especial para confirmar la infección y realizar pruebas de susceptibilidad a antibióticos.

Estas pruebas no solo ayudan a confirmar la presencia de Ureaplasma, sino que también aseguran que el tratamiento prescrito sea el adecuado para la especie específica y su resistencia a ciertos antibióticos.

Tratamiento para la Infección por Ureaplasma

El tratamiento de las infecciones por Ureaplasma generalmente implica el uso de antibióticos, aunque la elección del medicamento puede variar dependiendo de la especie de Ureaplasma y de la resistencia antibiótica observada.

Uso de antibióticos

Al tratarse de una infección bacteriana, el tratamiento ha de ser mediante el uso de antibióticos.

Capsula de antibiotico Doxiciclina

Los Antibióticos más utilizados incluyen:

  • Doxiciclina: Es el antibiótico de elección para la mayoría de los adultos no embarazadas y se administra generalmente durante una semana o dos, dependiendo de la gravedad y la respuesta al tratamiento.
  • Azitromicina: Preferida en situaciones especiales como durante el embarazo. Este antibiótico puede ser más conveniente debido a su régimen de dosificación más corto y menor riesgo de efectos secundarios gastrointestinales.
  • Fluoroquinolonas: Como la levofloxacina o la moxifloxacina, se reservan para casos en los que otros tratamientos han fallado o no son apropiados. Se deben considerar los posibles efectos secundarios, como problemas tendinosos y cardíacos.

Duración y Seguimiento del Tratamiento

El tratamiento suele durar entre una y dos semanas, pero puede variar según la respuesta del paciente y si hay complicaciones. Es fundamental completar el curso de antibióticos prescrito para evitar el desarrollo de resistencias. Además, los pacientes deben ser evaluados después del tratamiento para asegurar que la infección haya sido completamente eliminada, especialmente en casos de síntomas persistentes o recurrentes.

Resistencia a Antibióticos

Dado que Ureaplasma puede desarrollar resistencia a los antibióticos, en algunos casos puede ser necesario realizar pruebas de sensibilidad a los antibióticos para elegir el tratamiento más efectivo.

El manejo adecuado de las infecciones por Ureaplasma requiere un enfoque cuidadoso y personalizado, considerando las circunstancias individuales de cada paciente y la sensibilidad específica de la bacteria involucrada.

Prevención y Recomendaciones

Prevenir la infección por Ureaplasma implica una serie de prácticas de higiene y cuidado personal, así como la adopción de hábitos saludables en las relaciones sexuales. Aquí algunas recomendaciones clave:

  • Uso de Protección en Relaciones Sexuales: El uso consistente de preservativos durante las relaciones sexuales (vaginal, oral y anal) es una de las medidas más efectivas para prevenir la transmisión de Ureaplasma y otras infecciones de transmisión sexual.
  • Cuidado con la Higiene Personal: Mantener una buena higiene, especialmente en el área genital, puede ayudar a reducir el riesgo de infecciones. Esto incluye lavarse las manos y los genitales antes y después de las relaciones sexuales.
  • Pruebas Regulares de ETS: Realizar pruebas regulares de ITS puede ayudar a detectar y tratar infecciones por Ureaplasma antes de que causen problemas serios, especialmente si se tiene múltiples parejas sexuales o se han tenido infecciones previas.
  • Consultar al Médico ante Síntomas: Si se presentan síntomas como dolor al orinar, secreciones inusuales o dolor pélvico, es importante consultar a un médico especialista para un diagnóstico y tratamiento adecuados.

Adoptar estas medidas no solo ayuda a protegerse frente al Ureaplasma, sino que también contribuye a una vida sexual saludable y responsable.